Para comprar fotos del blog y que te las lleven a casa:

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miércoles, mayo 06, 2009

Ortszeit

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Esto es algo que realmente me hubiese encantado hacer. Pero para ello tendría que haber sido alemán y tan metódico como uno de ellos (¿y perder el encanto del español por el mundo??? no sé yo…), o que haber nacido unos 20 años antes, con lo que ahora tendría 47, que tampoco me hace especial ilusión, o haber sido un niño prodigio capaz de haber concebido y puesto en práctica con 9 años esta idea… pero espera, si yo soy un niño prodigio!! Ah no joder, que tengo 27 años, siempre se me olvida…



Pues esta idea que os digo, la vi realizada hace un par de días en el Goethe Institut de Madrid, como no, por un alemán, Stefan Koppelkamm, nacido unos cuantos años que yo, y que en el año inmediatamente después a la caída del muro, 1990, se lanzó a hacer fotografías a la Alemania del Este, consciente de que en muy poco tiempo fotografías como esas serían el único testimonio de los años en los que Alemania permaneció dividida por el muro. Así que, y hay viene la parte imprescindible de ser alemán, anotó el sitio exacto de cada foto que tomó, así como lo que había en el edificio, si estaba habitado o para que se usaba. Veinte años después, volvió a esos mismos sitios, y como seguía siendo alemán a pesar del paso del tiempo, hizo exactamente la misma fotografía con el mismo encuadre, desde el mismo punto que la primera vez. Y de nuevo apuntó lo que fotografiaba. Y con ello a publicado un libro y montado una exposición, bajo el título de Ortszeit.



Quizás pueda hacer algo parecido con Kiev y Ucrania algún día, pero tengo la sensación de que lo único que reflejarán mis fotos serán sitios 20 años más viejos que hoy. Tiene su interés, aunque sin la fascinación de una prueba palpable y un fenómeno tan extraño como dividir un país en dos, aislar una de las mitades con un muro, y volver a juntarlas 40 años después, como dos gemelos, y comprobar que uno ha crecido y madurado, y el otro sigue exactamente igual que como cuando lo metieron en el congelador… Quizás, aunque más desolador, puede ser ver ese fenómeno en Cuba, guardándola en imágenes en estos últimos años que le quedan… y volver dentro de 20 cuando la hayan convertido en un parque de atracciones. Sólo que, al menos desde mi punto de vista, en lugar de mostrar el triunfo de lo razonable y del trabajo, como en Alemania, nos mostrará el idiotizamioento triunfador del sistema que nos gobierna. Pero ese es otro tema… creo.





Bueno, nosotros sigamos con nuestra búsqueda de la felicidad… y si no, volvemos a intentarlo, como esta chica, no tiene desperdicio, buenísimo:

http://www.youtube.com/watch?v=SEukS2YN9B8

Saludos a todos, chavaleo!!

miércoles, febrero 11, 2009

Pasaros por allí...

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(pre-data: publico al final del post una post-data con algunas fotillos de la inauguración...)
...por favor... ya que los pobres, no sé cómo ni por qué, han decidido cederme un espacio durante un mes, id, por favor, por la amistad que nos une, por los años pasados juntos, por ese sonrisa que te arraqué en un momento de pena, por esa mano que te alargué cuando estabas desesperado, por esa foto que te hice en la que salías tan guapo que ni tu abuela te reconocía... por esos viajes que nos hemos pegao juntos, por esas horas de oficina que te pasas leyendo el blog, por tener una excusa para ir a Madrid, aunque no juegue el Sevilla, por solidaridad con ellos, por pena, por pegarte unas risas, por sentido de la caridad, por vergüenza ajena, porque no te guste el fútbol y no tengas nada mejor que hacer un domingo, por curiosidad... por lo que sea... pásate por allí:



Y antes de que los tiquismiquis os pongáis a hacer cuentas con las fechas, os mando el texto que anunciará la exposición:

Este proyecto es uno de los resultados de una experiencia vital. El autor se desplaza con una beca durante 15 meses a Kiev, Ucrania, y desde ella a otras ciudades del este de Europa, Europa Occidental y Estados Unidos. El proyecto trata de reflejar, con un estilo hiperrealista y una mirada fresca, las gentes, lugares y sociedades de estos bloques, divididos hasta hace 20 años por un muro físico y hasta hace 18 por muros políticos levantados por dos potencias enfrentadas. Hoy en día seguramente siguen existiendo algunos de estos muros legales, o de "facto", y su estado, sus grietas y sus puertas se pueden ver en estas fotografías

Pues por cualquiera de esos motivos, pensad en esa pobre gente que me ceden el sitio y pasaros por allí... y os pedís una cervecita, que en Madrid tienen la costumbre de acompañarla de algo para picar... y les decís "...pues me gusta el bar... y eso que había venido por la exposición ésta!". Para que se queden tranquilos... pobrecitos. Y si os véis sobrados, compraros alguna foto, que irán con marco y todo, pa que te la cuelgues en el salón...

Pd: El diseño del cartel es del mismo artista que diseña la cabecera del blog, el gran Manolo...

...una pena que lo más bonito de la exposión vaya a ser el cartel, oiga.

Cómo llegar:


EDITADO: Os meto algunas fotillas de la inauguración, del 2 de marzo... muchas gracias a todos los que vinistéis, aunque lo hicieseis por las cervecillas gratis!! Y a los que no, recordaos que tenéis hasta el 30 de marzo para visitar la exposición... nos la quitan de las manos!!









Y a los que hayáis visto estos días imágenes como esta en las calles de Madrid... os prometo que no lo he hecho yo para promocionar la exposición:


Saludos a todos.

miércoles, diciembre 24, 2008

Felicidades!

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Felices fiestas a todos los chavales y las chavalas, los dadushkis y las babushkas, los chilaviek y las debushkas, ragazzi e ragazze, a los viajeros y a los turistas, a los enamorados y a los desengañados, a los lúcidos y a los miopes, a los estudiantes y a los profesores, a los valientes y a los cobardes, a los valores conocidos y los valores desconocidos, a los berlineses y las berlinesas, a los I fase y a los II fase, a los sopresones y a los soprendidos, a las patatas y al patatismo, a Erri de Luca y a Cesare Pavese, al Pali y al Salvador, a Lucio Dalla y a la Piazza Grande, a los que vuelven y a los que se van, a las sharpas y a las sharporras, a los lugares en el mundo y a los lugares comunes, a las birras y al vino, al Pepe y al Luisma, al Gepet...

Muchos besos y muchas felicidades desde otra realidad:

Artículo de José Ignacio Torreblanca en "El país".

También la agencia de noticias ucraniana os desa felices fiestas:



Que lo paséis de arte.

(EDITA ALBERTO):

...El Gepet (y su caballo y su cabello), el Luisma (mañana quizá el Pepe), Mino (que ya no anda en la mina, y rascándose la cabeza entona un "mu bien" al leer uno de tus post), Alejandro (con sus pelis de zombis, su dialéctica sevillista, y su tarde de bestiario), el Cuki (mi Joaquín siempre en la máxima correción), el Kiko (hasta las seis de la mañana, oiga), mi Cris (siempre lista contra el machismo), Macarena (jarrr), Lola (ya estoy perdonado ¿no?), Pilt (que me inputa delitos), LaMontet (sí: nuestra idola), Los liverpooles (y la nuevas compañias: Pablito y Manolito), Agustín (que ya ha mirado el calendario para ver cuando juega el Sevilla en Madrid), Lomásbo (desde Barcelona),la Karmela(lo que queda de ella), el Carli (descargando muebles en Mateos Gago), Laura(desde mi país: nuestro refugio para cuando llegue el colapso), la seguidora de este blog(sorteando a la mala suerte), Violeta (arrivando con forza),y tod@s los demás: pásalo bien, felicidades, y aquí te esperamos en tu otra realidad.

¡Tenemos muchas ganas de poder verte!

¡Salud!

jueves, diciembre 18, 2008

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Sorpresa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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Esta semana quería contaros algo (más) sobre Berlín, de la que espero no cansarme nunca. Aunque seguramente vosotros si os cansaréis de leerme y escucharme hablar sobre ella. Es lo que tiene el amor.

Pero a veces pasan cosas que no te permiten seguir con lo planeado, cosas que no pueden esperar.

Este post quizás lo habría escrito la semana que viene, más cerca del 27 de diciembre, día en que me iré de Kiev, día en que dejaré la ciudad en la que he vivido durante 15 meses, dejaré de ver cada día a los amigos que me han acompañado en ella durante este tiempo o parte de él. Pero a veces, las cosas no suceden como te esperas, los acontecimientos devoran tus planes.

Ya os he contado muchas veces que lo mejor, para mí, de una experiencia como esta es la gente que encuentras en ella y con la que la compartes. Me imagino que muchos de vosotros pensaréis que curiosa la gracia de irte a vivir a Kiev para acabar pasando el 85 por ciento de tu tiempo con españoles, italianos y similares (sí, turcos y esas cosas, la verdad, aunque yo quiera ser berlinés de nacimiento…).

Pero como os he dicho otras veces, en mi opinión vivir en un sitio como este, en unas circunstancias como estas, sin que ver la televisión tenga sentido, aislado de las “noticias” cutres y sus publicidades de cada día, generadoras de angustias e insatisfacciones permanentes, miedos a peligros remotos, casi virtuales, inercias y rutinas que nos encadenan y nos crean unas necesidades que nunca podríamos haber sospechado… sin todo eso, vives en un estado de libertad y a su vez de dependencia de tu imaginación y la de los que te rodean que convierten la convivencia diaria en un ambiente mucho más parecido al de 5º de EGB que al que se puede suponer entre personas responsables de proyectos de ONG con presupuestos de equipo de fútbol, representantes de estados en el extranjero o directivos de multinacionales… bueno, y lo de los icex es mundo aparte, de esos se puede esperar cualquier cosa. Gentuza.

Entre eso, y el filtro que supone Kiev, Ucrania, frío, de cojones, y otras cosas, y encontrarte a la gente dispuesta a venirse (balas perdidas)… buena mezcla que permite, que exige dedicarles el tiempo para conocerles, dedicaros el tiempo para construir el ocio, con mimo… dedicar el tiempo para conocer y entender el sitio en el que vivimos (sin duda no lo hemos conseguido, si alguien lo hace que me llame y me lo explique. Mejor, que llame a Yuschenko y se lo explique a él), lleno de contradicciones, de contrastes, de grises, de fascinación, encanto y de diferencias insalvables… de agradecimiento y de ahí te quedes, de qué voy a hacer sin ti y no puedo contigo…

Pues este tiempo se va acabando y mi lugar en el mundo se va haciendo más y más extenso, y más disperso, algo de lo que ya empecé a ser consciente hace algunos años.

Este año hemos despedido de aquí a gente de la que espero haber aprendido mucho mucho. De la que espero haberme empapado y haberles robado algo de su personalidad para rellenar un poco los grandes huecos… hemos despedido a Michela y a Silvina las primeras, que nos alegraron el invierno pasado con sus locuras, sus pijamas parties, sus tutti parties, y el estómago con sus pastas y sus lasagnas. A Valeria, mi socia, al Parda, mi cómplice, al gran Alessandro y Galia, paciente con Alessandro y con todos los que lo pervertíamos… menos mal que ella tenía el profesor de tenis. A Paco, aunque el tío ha seguido viniendo hasta de Moscú para poner lavadoras en nuestras casa (AECI, sube la dotación de los lectores… o dile al ICEX que suba la de los que los mantenemos, joder!!!). A Vivian, su World y su sonrisa… hasta que nos casemos. A Kasia, Adriano y Ernesto, que como se han ido hace tan poquito aún no los he idealizado, la realidad gana y no me salen cosas bonitas que decir de ellos… Todos con su fiesta de despedida, con sus regalitos… nos despedimos estos días, tal como se van yendo, como el agua por el desagüe del que has perdido el tapón, sin remedio, por mucho que intentes pararla, frenarla…el tiempo corre y con él todos… nos despedimos de Pedro, de Juan Carlos, de Emi, de Antonio, Raquel, de Luis y Rocío, la pareja peligrosa en rehabilitación, el hombre de los polvos. y de nustros relevos, que van a arrasar... nos despedimos de little Italy a Kiev, belli vuoi, grandi, de los spritz de Marca (snifff!), de las pizzas de Daniel (esto si que duele.. SNIFFFFFF!!!)... gente que han hecho de este año un año inolvidable. Espero. Os dejo encargados de recordármelo siempre. Cuando me enfade porque no llega un autobús, porque se me ha perdido el móvil, por chorradas que aquí aprendes a obviar y que te hacen centrarte en lo muy básico.

Bien, pues mañana, pasado, se van todos estos. Nosotros, dos o tres, nos quedamos hasta el 27 de diciembre, por lo que pensábamos que, joder, después de haber despedido a todo el mundo, lo nuestro iba a ser como una absorción por un agujero negro, una desaparición, un inmolación en la nada… intentemos organizar una cena ayer para evitarlo, para poder despedirnos de todos.. pero nadie podía. Todos estaban muy liados sus últimos días aquí.

Así que fuimos con Paco a tomar una cerveza.. y allí estaban todos… SORPRESA!!!!:


















No sabéis con que mimo habéis ayudado a cerrar esta puerta, que de cualquier otra forma habría dejado un rasguño, astas, ventanas abiertas y corriente. La habéis encajado, con cuidado, nos habés abrazado y nos hacéis irnos con una gran sonrisa y llenos de satisfacción, como dirá el padre del heredero dentro de pocos días.



Muchas gracias. Nos vemos. Porque este lugar en el mundo es independiente de Kiev, de Berlín... y vosotros sois sus habitantes. No hace falta visado, os lo digo yo.


La Compagnia - Vasco Rossi

martes, noviembre 11, 2008

Excusas

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e dijo...
Actualiza, que tu sigues en destino y no tienes excusa
6 de noviembre de 2008 13:24


Precisamente e… sigo en destino... aquí van algunas excusas:

Kiev, una noche cualquiera: era solo una cena y se complicó

Así estamos últimamente en Kiev… sabemos que esto se acaba dentro de ná, y nos lo estamos comiendo y bebiendo todo, que no sobre, por solidaridad con esos niños, de África o de las rozas, que nunca han vivido ni vivirán ni en 80 años lo que nosotros hemos visto en uno…

En días y en noches como esa, al séptimo brindis, la décimo novena carcajada en la que te parece que se te van a partir las costillas, al quinto abrazo, te entran ganas de levantar la copa y gritar: “¡por el próximo año en Kiev, todos juntos!”. Pero sabes que eso no podrá ser, que los que mejor te caen si irán y por ley de la Murphie se quedarán aquellos que estás desando de perder de vista… es una paradoja que me imagino que es a la vez una de las expiaciones de que casi todos los que llevamos esta vida estemos tan castigados de la cabeza…

Me repito más que un montadito con ali-oli, pero no me canso, siempre que me preguntan que es lo que me lleva a irme a Kiev, a un sitio a otro… la gente que encuentras en estas experiencias. Es absolutamente excepcional. Y lo de este año es directamente una locura. Juntas a un grupo de gente inquieta, creativa, divertida, con iniciativa… y me metes a mi también, para que haya lo justito de contraste… les quitas la televisión, el cine, la radio, y todas esas cosas que nos hacen habitualmente escaparnos satisfactoriamente de nuestras rutinas, y el resultado es este: que me llegue a plantear yo, un sevillano al que le gusta más una cervecita al sol que al tonto un lápiz, quedarme en Kiev un año más… Quitando la excepción de lo que fue el experimento sociológico del Master del Icex, en el que pones juntos durante 7 mese a 280 chavales jóvenes colgaos y dispuestos a irse a cualquier sitio del mundo donde los manden sin hacer más preguntas, en tu ciudad, en una vida normal, una de cada veinte personas que puedas conocer es de la clase de colgaos con los que me he juntado aquí… lo peor de todo, por la vida que llevamos, aunque lo conozcas, aunque te cruces con él, muy raramente llegas a compartir de forma tan plena… simplemente no se dan las condiciones. Nuestra vida esta hecha en nuestras casas, nuestros coches, nuestros objetivos, nuestras distracciones, nuestros, nuestros, nosotros, yo…

Así que a los que nos gusta ese plus, nos metemos en esta vida… y cada encuentro, cada amistad que de otra forma nunca habría existido, tiene una fecha de caducidad… ¿o nos vamos a quedar todos en Kiev? ¿y por qué no nos quedamos en Freiburg? ¿Y en Bologna? Esa contradicción, esa consecuencia inevitable es seguramente lo que hace que o te acabes cansado de las despedidas o te acabes volviendo tarumba…mientras tanto, seguiré disfrutando de este privilegio.

Ya me queda poco tiempo aquí. Estáis todos invitados a venir, cuando queráis. Lo más cerca de navidad posible será celebrado por todo lo alto, os recibiré con vino, jamón y todo lo que haga falta… y además os daré un montón de trastos acumulados durante un año de Kiev y viajes, para que me ayudéis a que KLM no me cobre sobrepeso a la vuelta.

Eso sí, hasta el 27 de diciembre, que el 28 tengo una cita:




Y acordaros que el blog debería ser una cosa viva: a la derecha tenéis un montón de posts que esperan vuestros comentarios, recomendaciones de pelis, de libros, de sitios que ver, de cosas que comer y beber en Roma, en Berlín… de música, como la que nos recomendó David. Escucha que descubrimiento que he hecho gracias a él. Me encanta:

secret meeting - the national

Y que las excusas sirvan para otro retraso: has visto como ese par de horas estaban justificadas loco? Además, si no da tiempo a ser el primero, mejor ser el último… Feliz cuarto de siglo chavalín!

Besos y abrazos a todos!

jueves, octubre 16, 2008

5 de octubre

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El 5 de octubre de 2008, es decir, hace una semanita, volvía de un fin de semana en Odessa, la ciudad de las famosas escaleras del acorazado Potemkin.

Llegamos al aeropuerto, e hicimos el mismo recorrido que justo un año antes, el 5 de octubre de 2007, hicimos para entrar en Kiev por primera vez en nuestras vidas. Como ya os podréis imaginar todos los que leéis este blog, o el de otros compañeros del Icex, pues ahora toca que os hable de lo mucho que he aprendido este año, de cómo te cambia la vida una experiencia como ésta, como te transforma y todo eso… bueno, para eso lo mejor es que leáis la última entrada (que esperemos que sea la última por poco tiempo) del blog de David en Yakarta, que lo explica mucho mejor de lo que lo haría yo. Algo así es lo que veía desde el taxi el día que llegué:





David habla de este año como de un sueño al que quiere darle continuidad. Algo de eso hay, como sabréis todos los que habéis vivido experiencias parecidas a éstas. Yo lo empecé cuando conocí a Freiburg.

Cuando llegas a Kiev, una de las primeras cosas que te llama la atención es el metro. Si no de las primeras, de las que más. Eso, y lo de que cualquier coche se pare cuando levantas la mano para llamar a un taxi, y que tengas que negociar el precio con ellos ante de subirte al coche. Hace poco me he dado cuenta de ésto con los relevos, que andan ya por aquí, cuando he visto como me miraban cuando he parado un LADA (los coches soviéticos por excelencia, una mezcla entre un coche de los 50 o 60 y una lata de atún), y les he dicho que se subiesen… si no fuese porque era a mí al que miraban, y si yo no me estimase tanto, no habría tenido ninguna duda de que la expresión de sus ojos reflejaba dos pánicos simultáneos: el inmediato, por tener que convertirse en conservas y entrar en la lata, y el segundo, no menos inmediato pero debido a un miedo futuro, que no era otro que el de, después de una año viviendo en estas tierras, acabar convertidos en lo que, con una puerta del lada en una mano y con la otra indicando hacia dentro de la lata, les invitaba a subir con toda tranquilidad como si una lata de atún conducida por un señor de edad indeterminada entre los 40 y 80 años, con la nariz como un pimiento rojo y viejo, y que habla una lengua totalmente incompresible excepto para darse cuenta que no cuenta chistes, fuese el medio de transporte más lógico del mundo para ir a casa.

El metro tampoco está mal. Eso si que es una experiencia única. Ya el cuerpo se va poniendo a tono con los varios minutos y muchos muchos metros de descenso en escaleras mecánicas que anuncian un descenso a las profundidades de la Tierra. Y cuando por fin estás en ellas, llega lo mejor: ni una flecha, ni un mapita, ni un color. Todo cirílico, negro sobre blanco, que te tiene que bastar para averiguar la dirección que te levará a tu parada, mientras una masa de gente te arrastra como un río y te aleja del cartelito en el que intentabas identificar los simbolitos que te fuesen familiares. El río desemboca en uno de los andenes y ahí estás tú, a la espera del tren primero, luego a la de la gente que sale, y por último a que termine de entrar hasta la última viejecita, a la que gentilmente cedes el paso hasta que ¡PAM! la puerta se cierra en tu nariz como una guillotina, te afeita el bigote, corta maletines y paraguas, y alguna puerta más abajo, incluso divide familias. Quién sabe si para siempre…

Y claro, si ya me miraron así cuando pretendí subirles al lada, imaginaros cómo me miraron cuando me vieron subirme al metro, como uno más, por encima de abuelitas, embarazadas, lisiados de guerra e incluso pisando cadáveres. Un poema. Y una pregunta de nuevo sobre sus cabezas ¿en esto nos convertiremos?
Reckoner - Radiohead
Lo peor de todo, es que como cuenta David en su post, uno tiene la esperanza de no olvidar muchas de las cosas que aprende en una experiencia como esta, la sensación de libertad, de una libertad nueva, la de la falta, el desprendimiento de tantas necesidades creadas de forma absurda en nuestra vida diaria para sumirnos en un estado de insatisfacción permanente del que sólo nos sacan grandes sueldos (el precio de nuestro tiempo, de nuestra vida) y grandes compras, adquisiciones, ser guapos y estar rodeados de guapos, jóvenes y ricos, siempre. ¿Lo conseguiremos?

Este fin de semana he estado en Madrid. Al principio, en el primer metro que he cogido, cargado de mis maletas me he apresurado por pasar delante de los demás, no veía a nadie, yo y mi maleta lo primero, aunque sea empujando, como he aprendido aquí. A las pocas horas ya miraba las luces, qué cantidad de luz, todo iluminado, las caras, las ropas, cómo miran los niños los fuegos artificiales… Lo repetí muchas veces, me parecían guapos hasta los tíos, todo el mundo con su pelo limpito, peinadito, con ropas de colores, nueva, de su talla… Sólo estuve tres días, y el miércoles, ya en Kiev, al coger el metro de nuevo para ir a la oficina, me pilló la puerta. Hacía muchos meses que no me pasaba.

Os dejo con algunas fotillos de mis últimos viajes: Odessa y Moscú.

Besos y abrazos. Y algún pisotón.

jueves, agosto 21, 2008

LVIV

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A veces me ha pasado que me despierto, y no sé dónde estoy. Al no saber dónde estoy, no sé dónde está la luz, así que sigo sin poder darme una respuesta. Me tengo que parar, pensar, qué hice ayer y dónde estoy durmiendo, para al menos saber en qué habitación estoy… de lo demás, ya me iré acordando. Es una sensación muy extraña, muy rara, que te hace preguntarte muchas cosas sobre el efecto del alcohol a medio plazo en nuestras ya pocas neuronas. Al menos tienes la excusa de estar recién despertado y, en mi caso, de un sueño habitualmente muy profundo.

Pero es que últimamente me pasa despierto, hablando con alguien, en un bar, que no sé dónde estoy, ni en qué idioma tengo que hablarle… últimamente, he mezclado mi mundo de Barcelona con el de Italia, el de Sevilla, con el de Freiburg, el del Icex… el del Icex es imposible mezclarlo más… y me he encontrado en Freiburg, hablando con un amigo alemán que de repente ha aprendido italiano, y con un amigo sevillano al que no habría puesto en Freiburg.. y que a su vez no sabe poner Freiburg en ningún sitio (Alemania cabrón, el de Francia es Estrasburgo!! ;-))… así que mi pobre cabeza, grande pero limitada a ciertos ejercicios que para otras personas son comunes está dando claras muestras de encontrarse desbordada. Si es que esto del Icex nos ha llevado a saltarnos muchos escalones, y ahí estamos un hijo de una conquense y un cordobés (ambos de pueblo), una de león, uno de jerez, y tantos y tantos, llevando una vida antes-del-icex reservada a los hijos de parejas de diferentes países, del embajador de no sé dónde y no sé quién, estudiantes del liceo francés o del colegio alemán, etc… y claro, antes o después tenemos que petar.

Y es que encima, como todo nos parece tan novedoso y tan curioso, pues no paramos. Éste fin de semana he seguido descubriendo Ucrania, y he ido a Lviv, Leópolis, en la frontera con Polonia. Un viaje maravilloso, de otro tiempo, en tren nocturno, para descubrir un trozo de Ucrania totalmente diferente al que conozco. Mucho más europeo, en todo. La comida, los edificios, que no eran iguales a cualquier edificio de cualquier barrio de cualquier ciudad de cualquier país que perteneció a la Unión Soviética. Todo. Otra teoría es que eso sea Ucrania, y que esto, y el este, sean trozos de Rusia que pasaron a llamarse Ucrania después del 91. Cuando hablas con la gente aquí es eso lo que te dicen, que seguramente son rusos, porque eso fue lo que eran al nacer, y hablan ruso. En Lviv hablan ucraniano, tienen cafeterías con terracitas sin que tengan que ser francesas, y organizan conciertos en solidaridad con Georgia, bombardeada por Rusia.

Una contradicción más, un matiz más, un contraste más a incluir en todos los que tengo que barajar cuando pienso en y hablo de Ucrania. Y que me hacen imposible juzgarla, me hacen imposible transmitir una idea una conclusión firme de qué, cómo y por qué es. Quizá empiezo a estar demasiado dentro, quizás empiezo a quererla y me pongo demasiado en su lugar. O quizás mis neuronas no dan para más… pero es realmente difícil entender este sitio. Es difícil decir si bien o si mal, si sí o si no.

Os dejo con las fotos de Lviv, las podéis comparar con las de Chernigov, y veréis que poco tienen que ver. Aunque Chernigov también fuese fascinante.

Lviv


Un abrazo y nos vemos. A algunos quizás estos días: llego mañana a Sevilla, y llamadme si leéis esto, me han robado e móvil y no tengo ningún número!!

martes, agosto 05, 2008

Un sole di cartone...

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De nuevo un post dedicado a los cuatro relevos, a los cuatro que hace algunos días han sabido que a partir de octubre vivirán en Kiev y, que como yo hace un año, e incluso todavía hoy, no tienen ni idea de qué les espera por aquí. Ése es uno de los grandes atractivos de Kiev y de Ucrania… su misterio, su parte escondida… porque la ves, hay tardes, sobre todo ahora en verano, en las que sentado en una terraza te sientes dentro de una Kiev que rozas, pero en la que sabes que sólo estarás dentro durante ese ratillo, en esa terraza… ¿dónde buscar luego esa Kiev, dónde encontrarla? No lo sabes, es difícil. Pero en algún sitio debe de estar, porque la has visto… y si no te rindes en la búsqueda, es gran parte del encanto de esta ciudad. Eso, y el hecho de aprender a no dar por descontado ciertas comodidades, convenciones, facilidades o esclavitudes, según el punto de vista, que tenemos en nuestros países. Esto no sólo le da encanto a Kiev, sino que te enseña a disfrutar como un enano en cada viaje que hagas… te enseña a prescindir de ciertas cosas y la serenidad de saber que puedes ser feliz con otras muy pequeñitas que puedes encontrar casi en cualquier sitio y casi en cualquier momento. Aunque sean difíciles de encontrar.

Me imagino que vosotros, como yo hace un año, tendréis ahora curiosidad por cómo será la ciudad a la que vais. Qué sitios tiene para visitar, cómo es la vida allí… y quizás vosotros, como yo hace un año, cuándo habéis metido Kiev y Ucrania en Google, lo único que habéis encontrado han sido agencias de matrimonio, alguna de chicas a módico precio, y muchas, todavía no sé por qué, de tiendas de fotografía. Pero muy poquito de eso que estáis buscando y que sacie vuestra curiosidad.

Vosotros llegaréis aquí en octubre, ya empezará a llegar el frío y poco quedará de esto que os voy a contar ahora. Pero volved a este post, si el inverno se os hace largo, y recordad que a partir de mayo, la ciudad se transforma. Los días aquí ahora son desayunos en una terraza en Passage, la calle de los contrastes. Es la cale en la que puedes ver tiendas de Gucci, Prada, Lambordinis y porsches aparcados… y abuelitas de 70 años vendiendo cigarrillos a 80 céntimos el paquete. Paseos por Andreivski, una calle mercadillo de artesanos, que en invierno será una cuesta de hielo, ahora un lujo, e invierno un reto. Llegar hasta Sofijska y Mihailovska, dos iglesias que están una enfrente de otra, y que los días de sol son desde fuera maravillosas. El interior de Sofijska es de lo más bonito que he visto en los últimos años, y un sitio al que volvía en invierno para encontrar una esperanza, para asegurarme que la armonía no había sido eliminada, que seguía existiendo. Son cervecitas y puesta de sol en una terraza al final de Andreivski, en un parque chulísimo, donde las camareras son también de lo mejor de Kiev (por su simpatía). Sasha, la camarera sonriente, ya es nuestra socia y hasta nos deja prepararnos el spritz con el aperol traído de casa… estamos en gestiones para que lo incluyan en el menú. En invierno, dudo que existiese la terraza. Y puede que ni el parque. Y no sé si Sasha sonreía.

Os dejo algunas fotos de un domingo en Kiev, un domingo de latina nievita, para que veías la de risas, sonrisas que nos pegamos en Kiev y lo bien que nos lo pasamos. Lo bien que hemos decidido pasárnoslo. No tengáis miedo. Se puede.

Kiev, domingo 27 de julio


Éste fin de semana hemos estado en Chernigov, una ciudad a unos 130 kilómetros al norte de Kiev. Merece mucho la pena salir de Kiev y meterse en ésta auténtica Marruecos de rubios y rubias. Merece la pena dormir en un Hotel ultrasoviético por menos de diez euros la noche, merece la pena ir a cenar comida ucraniana al mejor restaurante de la ciudad, merece la pena ver la cara de la camarera cuando los extranjeros (o sea, el gran Alessandro y yo) empiezan a coger comida que ha sobrado de otras mesas cuando les dicen que no queda casi nada para cenar porque hay una boda en el restaurante (“¿¡¿pero estos muertos de hambre son los que vienen de los países a los que vamos nosotros a buscar trabajo?!?”), merece la pena ver a Alessandro negociando el soborna a un policía que nos quería poner una multa, (“venga, sabemos que podemos resolverlo entre nosotros, sin escribir nada, ni papeles”), no merece tanto la pena pagar 60 dólares por evitar una multa por conducir borracho cuando el pobre conductor no había bebido nada… pero merece la pena ver máquinas se soplar tan “sensibles”… merece la pena cualquier viaje con estos compañeros. Sobre esto poco os puedo escribir, o de poco os servirá lo que os cuente, porque no sé con quién combatiréis o compartiréis vuestros 15 meses en Kiev. Pero merece la pena conocer gente así. Merece la pena.

Chernigov


Algo para traeros en España en la maleta…. Jamón, vino, y un gran sole di cartone:

Lo Sciopero Del Sole - Bandabardò

Besos y abrazos chavales!

martes, julio 08, 2008

Budapest... y un da svidania...

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Al leer un graciosísimo y memorable post de DeAndrés (Yakarta) en el que ha metido un correo que nos envió a todos sus compañeros al acabar el master del Icex el año pasado, me he acordado de un montón de cosas. De un montón.

Estos días hará un año de una llamada de mi amigo Ale, el jerezano de Sao Paolo, en la que me decía “chaval, te mandan a Kiev, y a mí, a Sao Paolo”. Yo estaba en un coche, en Portugal, sin poder mirar Internet (con lo que eso supone hoy en día), y conociendo al cachondo cabrón del Ale, lo primero que pensé fue que me estaba tomando el pelo… “Kiev?? Pero eso era un posible destino??" pensé yo, a la vez que inútilmente intentaba con la guía michelín España – Portugal, encontrar un trocito de mapa en el que saliese esa ciudad… “uh… Chernóbil a qué distancia pillaría de esto??” fue mi segundo pensamiento. Así que opté por reírme tímidamente, por un lado ilusionado vilmente porque fuese al revés (es decir, yo a Sao Paolo) y por el otro, con los huevos de cobarta, pensando que sí, que Ale es un cachondo.. pero tan cabrón como para tomarme el pelo en una situación así?? “Oye Ale… en serio? A Kiev???”. Sí.

Y pensaba que estos días, cuatro chavales, nuestro relevo, sabrán que su casa durante los próximos quince meses será Kiev, y quizás alguno de ellos encuentre este blog, y por lo que me habéis comentado alguno de los cuatro gatos que nos lee, a lo mejor renuncia a su beca, sale corriendo y vuelve a centrar sus esperanzas en Infojob… bueno, futuro compañero, espérate un poquito. Esto no es Sao Paolo, ni Panamá… este es mi primer consejo… no leas los blogs de tus compañeros ni mires sus fotos durante el invierno. Éste no es un sitio para los que se presentan a los exámenes sólo si saben que van a sacar un diez… no te puedo decir, como sí le estarán diciendo a otros de tus compañeros que éste va a ser el mejor año de tu vida. Sí que te digo que si te gustan los retos, éste va a ser uno muy grande. Profesional y vitalmente. Y que tiene cosas muy muy muy buenas. Enhorabuena, compañero, y bienvenido!


Vas a tener la mala suerte de perderte algunas de las buenísimas cosas de Kiev. Ya no conocerás a Michela ni a Valeria, ni a Paco, que fue la primera persona que conocí, antes de llegar a Kiev. Él ha estado aquí tres años y se ha ido esta mañana… es toda una sharporra, que nos ha enseñado Kiev y Ucrania con el amor de quien se ha hecho aquí un adulto. Lo siento por vosotros...







Otra de las grandes cosas que se puede hacer en Kiev es… viajar. Este fin de semana he estado en Budapest. Una maravilla. Una ciudad para irse allí a vivir, una mezcla entre Florencia, Berlín, Estambul… realmente muy guapa. Y además con la suerte de que nos la enseñasen los compañeros que están allí viviendo… gran vidorra la que se pegan allí, locales chulísimos para cenar de puta madre, después unas cervecitas en sitios como el Szimpla, y luego discotecas como a la que nos llevaron el viernes, cuyo nombre no recuerdo, pero que ellos llamaban “las islas”... lo buscaré. Era una gran discoteca al aire libre con diferentes espacios, algunos de ellos flotantes en el río… las discotecas no son lo que más me guste del mundo ni lo que me mueva a ir a una ciudad, pero merece la pena. Sobre todo para poder tener resaca al día siguiente y así tratártela en los baños… qué gozada. Sólo por eso merecería la pena vivir en esta ciudad. Nosotros fuimos a los baños del Hotel Gellert, que te hacen sentirte como un señor del siglo XIX, lujo y relax para toda la tarde.

Budapest es una ciudad realmente curiosa, atractiva, con el mismo dinamismo y vida underground, paralela, sabia y joven, de las grandes ciudades de centroeuropa. Porque Budapest es centroeuropa, no Europa del Este. Os lo digo yo. No dejéis de ir a la plaza Jokaiter, en el metro Oktogon, con un ambientazo para la cena y las copas de después, ni a un antiguo teatro que está muy cerca del Szimpla, ahora teatro alternativo y también bar, y muy popular entre la gente joven, por lo que nos dijeron los compañeros de Budapest. Y otra cosilla, para dormir, os recomiendo que alquiléis un piso. Los alquilan por noches a un precio fijo independientemente de cuanta gente duerma allí… se ve que todavía no han llegado muchos sevillanos… y por poco dinero se pueden encontrar pisos que estén realmente muy bien y en el centro.

Y a la vuelta nos podréis contestar esa pregunta que hacen a todo el que llega por allí… que te gusta más, Buda o Pest?














Budapest



Saludos, y un abrazo a nuestro Paquillo. Prosto da svidania, Sharporra.

lunes, junio 09, 2008

Algunos

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En su libro “Si esto es un hombre”, Primo Levi, un biólogo italiano, cuenta sus casi dos años de “vida” en un lager, e un campo de exterminio nazi. El libro lo escribe, más que como víctima o como testigo, como científico, y hace en él un estudio sociológico, basado en el estudio del comportamiento de los hombres y los “no hombres” en unas circunstancias tan extremas. En un fragmento del libro, Levi cuenta como era el trabajo de los presos en invierno, a muchas grados bajo cero, al aire libre, a veces nevando, a veces lloviendo, vestidos con algo así como un pijama viejo, y sin un solo gramo de grasa que le protegiese. Cuenta que cuando hacía frío y llovía, el truco era no cambiar nunca de postura, para que al menos las partes del cuerpo que estaban secas conservasen algo de calor, y no se mojasen. Y explica como, después del primer invierno en el lager, cuando al final de la primavera empieza a haber algunos días de sol, y este empieza a calentar, cuando notaba la sensación de calor del sol en la piel, entendió, no sólo desde la lógica, sino de forma experimental, que el sol haya sido considerado un dios por tantas culturas.

Pues chavales, aquí pasa tres cuartos de lo mismo. Yo no es que lo entienda, es que le voy a poner un altar en mi habitación y otro en la oficina, le voy a poner todos lo días una velita, le voy a decir a mi abuela que le ponga un cirio de esos de los gordos, y si veo que aún así el tiempo que estamos teniendo estos días peligra, lo mismo hasta me lo tatúo y le dedico una danza por las noches… Os decía hace alguna semana que Kiev estaba cambiando, pero me equivoqué. Mejor dicho, me quedé muy corto. El sol y el calorcito le han hecho cirugía estética, transplante de habitantes, le ha regalado sentido del humor, colores y luz, tanta luz.

Si alguien conociese esta ciudad en invierno, un par de días, y volviese ahora, se preguntaría si no se ha metido en otro avión sin darse cuenta. Mantiene una fascinación especial, la del este y sus habitantes, que en invierno se sentía más claramente, por que era lo único a lo que podías agarrarte, pero la metamorfosis ha sido brutal. Después de 8 meses de bromas frustradas y frustrantes, por fin consigo que de vez en cuando nos sonría alguna camarera, que nos invite a los cacahuetes, Alessandro consigue que nos corten un melón que traíamos y nos lo pongan en trocitos… y todo ello, sonrientes!!!

Pero también puedo haber cambiado yo un poquito, también puede haber hecho algo en mí el sol… una ciudad y una experiencia como esta te cambian, seguramente. Y yo he encontrado un sol de ojos azules que me ha cambiado de un día para otro. Es maravilloso. Hay gente con la que con una primera mirada, ya sabes que hay algo especial que os une, que no importa su ideología, o que no la tenga, su idioma, os miráis y los dos lo entendéis. Algo así me ha pasado. Yo estaba haciendo algunas fotillos, y cuando la vi, sentí la necesidad de hacerle una, y cuando vi como me miraba ella a mí, entendí que ella también estaba deseando que le hiciese una. Enfoqué, y clic! Y así nació todo… sin importar ni su ideología, ni su idioma… ni su edad. Un flechazo.

Bueno, nuestra historia tendrá sus dificultades, y no sé si será posible, pero nos habríamos entendido muy bien. Os dejo con dos canciones que hablan un poquito sobre esto, y sobre qué habría hacho fuerte nuestra relación. Sobre todo los que entendáis italiano, os recomiendo que os toméis 10 minutos, sin hacer otra cosa que escuchar las canciones atentamente. La primera es muy emocionante. La segunda habla de que me une a mi rubita de ojos azules, a mí y a tantos de vosotros. No hablan de ideología, creo. Hablan de libertad e inocencia. Una libertad que si se encuadrase en una ideología, dejaría de ser libertad. Hablan de una forma de vida, de “farsi freghare quasi sempre, di fidarsi”, y de reírse. Hay algunos adultos que se aprovechan de ello, allá ellos y su mundo de adultos. Yo me quedo con mi rubita.



Más fotillos, pinchanos:












Kiev



Giorgio Gaber, emocionante:





Claudio Bisio:





¡Saludos a todos!

miércoles, mayo 21, 2008

Cositas... y viaje a Madrid.

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La primera… que Kiev se está transformando. Ha llegado el buen tiempo, el sol, la luna llena, las sonrisas, los domingos de latina kievita, birritas al solecito y moreno albañil. Poder ir andando a los sitios, poder estar sentado en un parquecito… qué gustazo!



Ayer volviendo a casa, me encontré con esta luna, y me quedé mirándola y pensando cuántos d vosotros la estaríais mirando a la vez que yo. A tantos kilómetros de distancia y mirando a la vez, una misma cosa, nuestro ojos dirigidos a un mismo objeto (muy grande, eso sí), en un mismo momento… desde tan, tan lejos. Y me quedé pensado, y deseando, pobre de mí, que quizás en ese mismo momento alguno de vosotros, además de estar mirándola, se estaría preguntando también quién más lo estaría haciendo, y quizás, pobre de mí, preguntándose si lo estaría haciendo yo, desde mi remota Kiev.

Qué cosas que se me ocurren. Y eso que no fumo.

Además de compartir esta pajilla mental, quería avisaros de otra cosilla: el último fin de semana de mayo, del jueves 29 al domingo 1 de junio, estaré en Madrid… alguien por allí?? Alguien dispuesto?? Madrid… Madrid. Puede estar muy bien. Pena que allí no hay oficina comercial!

Y siguiendo con algo que dijimos que haríamos este año, os dejo con otro gran poema, ya que ayer lo cité en el comentario sobre la “falsa rutina”:

Y yo me iré...

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

Juan Ramón Jiménez.



Ea, saludos a todos.

jueves, mayo 08, 2008

Berlín. Y crónica de un viaje. Tutto per la squadra.

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Qué mejor puedo decir de Berlín que no me quiero ir sin haber vivido en ella. Hay a gente que no le atrae antes de conocerla. A otros, les deja indiferente. Algunos la ven atractiva, se divierten en ella algunos días y después la olvidan. Es cuestión de afinidad, como sucede con las personas. Porque si hay algo que me llamó la atención de Berlín, que sentí la primera vez que estuve allí es que Berlín no es un escenario. Berlín es una ciudad viva, es casi una persona, en la que puedes ver en presente las historias aún vivas de su Historia, sus cicatrices y su evolución. Una historia tan conocida, tan importante y tan reciente, que Berlín no quiere olvidar, pero que tampoco quiere que sea lo que la defina. Berlín se mueve, y estar en ella es como estar en un barco, o en un tren. En algo que lleva un rumbo y que te llevará a alguna parte.



Y así, hay a otros muchos a los que Berlín nos enamora. No será ni la más alta, ni la más guapa, ni la de ojos azules, ni la del cuerpazo de escándalo, pero nosotros no vemos nada de eso. O no nos importa. Y como cuando estás con la persona amada, estar en Berlín te da una serenidad y unas ganas de hacer cosas (que cosas!), que te da hasta rabia que dependan de ella, o de estar allí. La gente te sonríe por la calle, en el centro de una ciudad de varios millones de habitantes el ruido más escandaloso que te puedes encontrar es el del tranvía o el ring-ring de una bici que quiere pasar (sobre todo, si eres español y vas por ese trocito de la acera por el que se pasea más tranquilo porque no hay nadie: el carril bici).



A los que vayáis a ir a Berlín, y queráis saber sitios que visitar os diría que no os preocupéis de verlo y visitarlo todo. Lo más bonito de Berlín creo que es, como he dicho al empezar el post, vivirla. Pasearos la zona del este, por encima de Friederichstrasse, hay una calle preciosa que se llama Auguststrasse, con cafés y terrazas chulísimas, una de ellas en el jardín de un edificio medio abandonado. Os diría que visitaseis los flohmarkts de los domingos, sobre todo el de Arkonaplatzt o el de Mauerpark, cerca de Benauerstrasse. Que os sentéis con tranquilidad en alguna terracita y hagáis el brunch, al que los berlineses dedican gran parte del fin de semana. Pagas entre 3 y 8 euros, depende del sitio, más las bebidas y puedes comer todo lo que quieras… lo suyo es empezar con tu desayuno y tu café, y después de un ratito al sol pasar a la birra alemana y el almuerzo. Con mucha tranquilidad. O que busquéis un biergarten. En Zoologischegarten, cerca de la Embajada española, hay un par magníficos.



Para la noche, todo lo que queráis. Y más si os acogen icex, en mi caso macro y tecnológico, que con mucho empeño están haciendo un estudio de mercado cervecero-fiestero de Berlín, incluso a costa de su dotación. De lo más altruista. La primera noche, para empezar nos llevaron a un bar a tomar unos vinos, en Zionkircheplatzt, en el que se bebe y se come lo que se quiera, y luego se paga a voluntad. A algunos (grande buranko), el sistema le parece una mierda, porque así las cosas no están claras... Bueno, en realidad si que están claras: si eres alemán o de cualquier otro país civilizado, pagarás un día más, otro menos, según lo a gusto que hayas estado o lo que te haya parecido la comida. Y si eres español… en fin, alguno os imagináis un bar así en Sevilla? A mí en los vascos se me caen siempre los palillos, la verdad…

Berlín fue el punto de partida de un viaje de una semana: Berlín, Praga, Bratislava y Viena. Todas ciudades muy guapas, también Bratislava, y con muchas guapas. Dos de Berlín, dos de Lisboa, Belgrado, Budapest, Praga y yo. Stones, judío, Mataiván, buranko (el hombre pies), Cebo y sus imanes y the majo hunter… tutto per la squadra, un equipo de viejas glorias que dejó detalles de mucha calidad, aunque sin la implicación ni el entusiasmo de los jóvenes recién llegados… eso sí, sabiendo dosificarse… y eso también, el que marca es de siempre, el cebo, puede ser de rebote, con la rodilla, pero siempre marca… irá a la Eurocopa??

Mucha cerveza, como toca en centroeuropa, que no os extrañe si empieza a subir el precio de la cerveza, porque el stones ha debido de dejar las reservas tiritando. Y para los que vayáis a Viena, aunque parezca que por la noche se muere, que no os engañe, y buscad un garito que se llama Wirr y que estaba por neuergass o algo así… diversión asegurada, sobre todo rodeado de viejas glorias. Perderás el partido, pero un par de caños se quedan… tutto per la squadra… y un huevo!!

Mi próximo viaje será del 12 al 15 de junio, París… como siempre, el que se quiera animar o vaya a estar por allí que alce la voz!! A ver si nos vemos!

Mas fotos, pincha aqui:

Berlín, Praga, Bratislava y Viena. Tutto per la squadra.




Saludos.